Que el mundo no está bien, os lo digo yo.
Un joven estadounidense recauda dinero por Internet con fines benéficos subastando ciertos aspectos de su vida
MANUEL VALIÑO - Madrid - 01/02/2007
El estadounidense Gerald Fraller no ha tenido una vida nada fácil. Nunca llegó a conocer a su padre, a los doce años se quedó solo y pasó a estar bajo la tutela del Estado -viviendo en refugios y casas de acogida-, se casó a los veintipocos años con la que hoy es su ex mujer, de la que se divorció tras cinco años de difícil convivencia, y pasó por una profunda depresión de la que ahora parece estar recuperándose. Y todo gracias a que un día le vino la inspiración y tuvo una idea. "Es lo único que necesitas para cambiar tu vida", afirma. Un día después de su cumpleaños, el pasado 13 de noviembre, decidió que no aguantaba más, dejó su trabajo y se puso manos a la obra en su propósito.
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¿Pero qué es exactamente lo que ofrece Fraller? ¿A que se refiere cuando habla de "vender su alma"? Pues bien, lo que Fraller ofrece a todo aquel que este interesado son ciertos privilegios sobre aspectos de su propia vida, incluyendo parte de su salario anual durante el resto de su existencia, el derecho a decidir el nombre de sus hijos -en caso de que algún día tenga alguno-, o un porcentaje de las ganancias obtenidas por la comercialización de las obras intelectuales que pudiera crear en años venideros. Todo está reflejado en un contrato legal que se puede consultar en la citada página web, y que incluye una clausula por la que Fraller se reserva el derecho de recuperar su alma a traves del pago de un millón de dólares al firmante de ese documento.
Las posibilidades de ganar el alma de Fraller son proporcionales a la cantidad donada: cada dólar enviado equivale a una papeleta para la rifa que tendrá lugar antes del próximo noviembre, aunque "si todo sale bien, el nuevo propietario de mi alma será seleccionado el siete de julio de 2007", indica el joven. (...)









